Extractos
Preguntas

Un regalo sin igual | La paz es posible  

La paz, un sentimiento fundamental

A continuación se ofrece un breve extracto de una conferencia de Prem Rawat a miembros del Parlamento italiano.

En un mundo donde ocurren tantas cosas —problemas, ideas, inventos, tecnología—, ¿por qué hablo de la paz? Hablo de la paz no como una alternativa, ni como algo que sería bonito lograr, sino como un sentimiento fundamental que todos necesitamos experimentar cada día que despertamos, cada día que estamos vivos. Cuando digo "todos" me refiero a cada uno de nosotros, a pesar de las barreras y diferencias que podamos tener.

Llegamos a creer que esas diferencias son reales. En el avión, cuando voy pilotando, a veces doy un anuncio por pura diversión, informo a los pasajeros de que justo debajo pueden ver la frontera entre dos países... y, por sorprendente que parezca, se asoman para intentar verla. El mundo nos enseña a hacer distinciones y nosotros empezamos a darles importancia. Tenemos en cuenta si una persona es de un país o de otro, si habla un idioma u otro, si tiene uno u otro tipo de preferencias. Se nos olvida que el impulso fundamental que nos mueve a todos es el mismo. Se nos olvida que aunque hablemos distintos idiomas, lo que decimos es idéntico. "Tengo sed" se puede decir en muchos idiomas, pero significa exactamente lo mismo.


Si el deseo de paz es consustancial a cada uno de nosotros, ¿por qué acaba resultándonos algo tan ajeno? No se trata de aclarar si queremos o no la paz. La cuestión es: ¿sentimos sed de paz? No se trata de dilucidar si existe o no un tesoro. La cuestión es: ¿lo hemos descubierto? Una vez que el ser humano comprende en su vida la sed de paz, empieza a buscar el agua, a buscar la paz. A buscar en su interior.

En este mundo todo nos viene definido de antemano y no veo por qué tiene que ser así. Muchas cosas se nos dan catalogadas desde el momento en que nacemos. La gente se cree las definiciones. Nadie las cuestiona. Si la definición dice que la paz es la ausencia de guerra, todo el mundo lo acepta. Sin embargo, hay una guerra que se libra en el interior del ser humano más atroz que ninguna otra. No hay tregua posible para esa guerra interna. La guerra externa es manifestación o reflejo de la que tiene lugar en el interior. Tenemos cierta sensación de desequilibrio, pero no sabemos identificar qué la produce.

He de reconocer lo que necesito en mi vida. Si quiero tener paz, he de reconocerlo. He de plantearme, en los términos más simples: "Sí, siento sed de paz". Puedo utilizar palabras sofisticadas para impresionar a los demás pero no a mí mismo. Si quiero impresionarme a mí, tengo que decir la verdad. Quizá en el mundo asuste la palabra "verdad", pero es esa verdad lo que quiere oír el corazón. Hay que calmar esa sed. El corazón necesita sentir paz.




Leer una nota de prensa de este evento.
Extracto original en inglés:
http://tprf.org/Italian_Parliament


Buscar Condiciones del sitio Protección de datos Copyright